LA MAREA QUE ARRASÓ EL BOSQUE

Cuenta la leyenda que había un fornido leñador que tenía el hábito de ir a cortar leña con mucha frecuencia, hasta que un día al llegar a su coto privado se encontró un cartel que ponía “cerrado temporalmente por maternidad”…. Pues eso señores hablemos de sexo o mejor dicho y más concretamente de la pareja y todos su daños colaterales en ese gran proceso que es la maternidad.

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Si en este caso al igual que en los de embarazo y el parto hiciéramos casos a las frases típicas, no haría falta que compraran ustedes más pegamento ya que los hijos unen. Pero va ser que noooooooooooooo estoy de acuerdo con esta teoría, pero ojo como siempre es mi punto de vista personal y poco objetivo (a partir de este punto es cuando las parejas mega-amorosas y bien avenidas dejan de leer mi escandaloso y crudo post). Lo primero y más importante es entender que la que has parido eres tú, la que tienes los bajos de aquella manera para cerrar el bosque eres tú, la que sueña con dormir y no cortar leña eres tú y las que tus hijos demandan de manera extra eres tú. Por tanto a partir de ahí es muy normal que él, no entienda absolutamente nada de lo que está pasando, o aun peor no vea la gravedad en temas que tu sí. Tan sencillo como uno más uno pero sin olvidar que si son dos los hijos, ya esa suma no sirve. Me supongo que lo más difícil de digerir es el hecho de aceptar que en el caso de las bimadres el susodicho ya pasó por algo parecido con el primero pero ya sabemos que el don de olvidar es algo que dominan bastante mejor que nosotras, es por eso que en realidad conozco pocos hombres rencorosos. Y me supongo que principalmente la necesidad de vida parejil suele ser más elevada en los leñadores que en las propietarias del coto de caza. Ojo, no siempre que ya sabemos que unas sombras de no sé quien han roto la regla. Dicho esto, aviso que yo creo que en pleno puerperio con puntos recién secaditos y ritmos de sueño de dos horas o tres como mucho ni el grey este os sube el lívido y si lo hace es que sois la repolla.

Los hijos son un punto de unión de la pareja, para una lucha común por su bienestar, su futuro, su educación y verles crecer. Pero ojo, eso no es lo mimos que “unir” a dos personas como pareja. No digo que haya mucho casos en las que la pareja se fortalezcan…pero en general si los medios económicos no fueran los que son, tengo la sensación que la media de edad de separación en este país rondaría siempre en las parejas con bebes menores de 24 meses. Señores seamos realistas la falta de sueño es muy mala y ayuda poco a la comunicación, dialogo y tolerancia. Y en casos en los que ir al baño sola es toda una peripecia, comer caliente un lujo y dormir más de tres horas un sueño bucólico…lo de cortar leña es algo que a muchas nos cuesta horrores, yo confieso que prefiero meter esas horas durmiendo a que me metan nada, pero vamos para gustos colores, por no decir que pa poco desgaste físico suelo estar yo en los postpartos.

Reserva de CazaSAT

A parte del sexo que ha sido un punto importante y no sé ni cómo me he puesto tan clara explicando, a mí lo que más me preocupa es esa barrera que se monta alrededor de tu bosque, una telaraña que tú misma vas tejiendo donde se te suman las tensiones con el leñador por sueño, por temas familiares, por dinero, por trabajo,  por atención hacia el otro hijo o simplemente por chorradas. Pero tu cuerpo a duras penas tiene fuerza para dedicarse a esos mini-seres y sobrevivir como para dedicarle tiempo a esa relación que de repente se ha relegado a un segundo o tercer puesto. Me supongo que consiste en tener tu espacio, recuperarlo, descansar y poco a poco ir cortando esa telaraña para volver a poner reluciente ese bosque frondoso y poder abrir la veda en el coto, pero en eso como en el sueño de los niños todo es cuestión de tiempo y paciencia y a veces la lista de prioridades de una pareja no son las mismas. Las mentes femeninas tienen barreras que con la maternidad se endurecen, se nublan y hacen que otras simplemente pasen a otro nivel. Así que la maternidad es esa prueba de fuego a tu relación de pareja, esa que hace  que cierres bosques, crees telarañas y que con el tiempo busques la manera loca de volver a darle fuego o simplemente lo dejes que se llene de malas hierbas…

Yo confieso haber tirado la llave de la cancela de mi bosque sin remordimiento alguno y necesito podar mis propias ramas a mi ritmo, colocar alguna caseta  de pájaros, esperar a que la primavera florezca y entonces me planteara el cortar leña, soy rara pues quizás, la única, no lo creo, sólo quiero que si lees esto y estás en fase de haber sido madre y ves que tu vida de pareja de desmorona, no te desesperes, no te amargues y sigue con tu ritmo, eso si no lo pierdas de vista porque el invierno que viene será frio y necesitarás leña. Si eres el leñador desterrado de una historia cualquiera, piensa que ella acaba de sufrir un tsunami corporal y mental, el tiempo no juega a tu favor si presionas pero si apoyas nunca se sabe qué momento de debilidad y compresión  puede favoreces un momento de placer.

Gracias por soportar estos textos de pleno postparto o inicio de maternidad que personalmente me parecían necesarios de escupir, la semana que viene cerraremos una etapa con el último post de este túnel que me ha tocado pasar. En el momento de publicar este post me ha llegado un mail de esos que emocionan, señor “y yo con estas barbas” dese por dedicado también este post.

65 pensamientos en “LA MAREA QUE ARRASÓ EL BOSQUE

  1. No imaginas como te entiendo. Este post podría haberlo escrito yo perfectamente. Y si a todo sumas la falta de apoyo y comprensión las pocas ganas que podrías llegar a tener desaparecen por co.pleto.
    En fin, démosle tiempo al tiempo y esperemos que vengan tiempos mejores.

  2. Si, querida, los hijos nos ponen a prueba como pareja y mucho y no solamente en temas sexuales. Cuando oigo la manida frase de “vamos a tener un hijo para arreglar la pareja” se me ponen los pelos como escarpias porque un bebé no viene a arreglar sino a tambalear y fuerte la relación. Otra cosa es que cuando se sale de ese tunel negro de la mano de tu marido o tu mujer, se sale más fuerte y más consilidado. También hay muchos que salen cada uno por su lado. Tener un hijo (y dos más) te pone a prueba, descubres partes de ti, de tu personalidad que no concocías) algunas te gustan y otras no tanto. Lo mismo sucede con tu pareja. Es un tiempo de ajustes o de reajustes.

    Lo de la actividad sexual, salvo honrosas excepciones, pienso que lo llevamos todas como tú y te digo que hay que ser claros y que por esa razón no hay que sentir ninguna culpabilidad. Primero tienes que recuperar el dominio sobre tu propio cuerpo, que en el post parto parece que va por libre, y tener un ritmo de sueño y descanso normal par una persona adulta y todo llegará.

    Un abrazo

  3. Ahora mismo, en pleno postparto, te entiendo a la perfección.
    Ademas en mi caso este segundo postparto esta siendo mas intenso…
    La bimaternidad preservara nuestros bosques 😛

  4. BUeno, es que hoy mismo estaba en ello: la relación de pareja es lo más difícil de la maternidad. Es un hecho. Yo espero los sábados como el sediento agua en el desierto. Y es que en nuestro caso es al revés 😉

  5. Pues mira, hoy sí que estoy totalmente de acuerdo contigo. Lo de que los hijos unen lo debió inventar alguien sin hijos. Y en cuanto al sexo baja puestos en el orden de prioridades, aunque por suerte, eso es algo temporal.
    Besos

  6. No sabes cómo te entiendo… Lo del sexo mira, se trampea como se puede pero lo del tambaleo de la pareja… Ufff la mía parece una noria, de la que espero poder bajarme pronto y salir victoriosos. Dos días arriba y tres abajo, pero lo dicho, saldremos de ésta, estoy segura! Un besín y lo dicho, no estás sola!

  7. Que me gustan a mí tus métaforas es un hecho, vamos que tampoco te descubro nada ni en esto ni en lo otro.
    Yo también soy bi-madre y aunque las horas de sueño las he recuperado (porque mis “colillas” ya tienen unos añitos) lo de la pareja…tiene su aquel…
    No soy la más adecuada para dar consejos pero sí, la esperanza es lo último que se pierder ¿o era lo único que se pierde? jejejejejejeje…
    Bss morena!!

    • Yo te confieso que ahora mismo la esperanza es algo que no contemplo pero no se lo digas a nadie, quizás es cosa de hoy que no he dormido nada con eso de tener una niña que va para serena, como para echar una canita al aire estoy vamos….
      Besazos

  8. Sí chica, es lo que hay…
    Y cuando abras el coto privado otra vez – cuando estés preparada de nuevo para ello – verás que igualmente ya te lo tomas de otra manera porque cuando tienes dos ( en mi caso uno de 7 y una de 3 a puntito de hacer 4 ), a veces tienes tantas cosas en la cabeza o estás tan hecha polvo que lo único que quieres es tumbarte en el sofá o en la cama y dormir, ver la tv, leer y no tienes ” el chichi pa farolillos”, ni siquiera para ese que más brilla, tanto que te deja cegata…
    Y si has superaod esta primera prueba de fuego que es el post parto ( al ser bimadre es megaprueba de fuego ), el farolillo en cuestión empezará a entenderlo y no te preocupes que alguna vez, ser bipadre también pasa factura y el que no se quiere/puede encender es él, ajajajaja.

    Un abrazote

  9. Esta claro que los hijo separan totalmente. Cuando son pequeños porque te sientes destrozada y no tienes ganas de nada y cuando van creciendo surgen conflictos todos los días, por mil cosas. Yo siempre le digo a mi marido que nos debemos de querer mucho porque sino es muy difícil.

  10. Crudo, pero real! Ya se sabe, qué poco cuidamos el bosque, pero por fortuna, suele ser temporal, aunque ya se sabe, que la temporalidad es relativa!
    Algunos leñadores, se hacen piratas, para surcar otros mares, así qué hay qué mimar lo nuestro, para qué no huyan a la playa, aunque si lo hicieran, no sería digno de nosotras!
    los hijos, son un punto delicado y cuando son pequeñas, no favorecen la intimidad!
    Sí sobrevivo a mis otras calamidades, me prepcuparé por el medio ambiente!
    un besin

  11. Ay como te entiendo y me identifico tanto.
    En cuanto a la esperanza de que esto mejore… yo no lo tengo claro, cada día lo tengo más crudo.
    He descubierto tantas cosas del leñador que no esperaba con la maternidad que a veces me pregunto… ¿pa qué?
    Un beso guapa.

    • Ay ay ay que como he dicho a veces las malas hierbas crecen, mira ten presente que el leñador aunque no lo aparente esta tan acojonado o más que tu con la maternidad y a veces en vez de reaccionar bien simplemente se ponen a hacer cosas sin sentido, así que dale y date un tiempo.
      Besos

  12. Lo mismito que pasé yo con los dos post partos.. y el primero fue duro porque tuve cesárea y se complicó la recuperación. Y sí, mi marido tenía ganas pero… le conté lo que me pasaba y como me sentía… y se dio una ducha fría y a esperar.

  13. como me gustan tus posts!!! La metafora de este…sublime! Yo creo que lo de la bimaternidad potencia tu vena escritora aunque no te den tiempo a publicar jeje
    puedo decir que te entiendo…pero me imagino que ya lo sabes. Llevo 3 años de bimaternidad y podria decir que este ha sido el.primer año que he talado arboles con ganas (aqui vamos al reves y estamos en verano) y las ganas eran unas semana si y dos no.
    Hay una frase/consejo/recomendacion que me dieron un dia que no se si ayudo por divertido o diferente o que: “no te lo tomes ni como obligacion ni como parte del romance. Deja los preludios y el romance en el armario y que sea solo por deporte, porque es bueno para la salud. Cuando ya sea deporte instaurado entonces vete a buscar el romance donde lo tuvieras guardado” 😉 besos a la distancia!

    • Jolín que buen consejo leñe, me lo voy a aplicar pero a partir del mes que viene que este mes a este paso y con el ritmo de la peque no termino entera….Me alegro que te guste mi post porque yo creo que he estado demasiado seria jajaja
      Besazos y gracias

  14. Hola buenas… Pues que estaba yo con una niña de 2 meses enchufada y me he acordado de que no te había comentado…
    La relación de pareja digamos que pasa a otro estadio diferente… Hay una pasión que antes teníamos que ahora, al menos en mi caso, se ha convertido en un sonrisón cuando veo al leñador cuidando de las ardillas del bosque que compartimos. Él está también hecho polvo porque las circunstancias no han sido las mejores estos dos últimos meses y eso, unido a que intenta entender cómo me siento, me pregunta, se interesa… Digamos que lo llevamos con cierta elegancia. Vamos recuperando nuestros momentos de intimidad poco a poco.
    Déjame que te dé un briconsejo… Habla con el leñador tantas veces como haga falta y que se ponga en tu piel y comparta tus fatigas… Así sentirá una parte de lo que estás pasando y afilará las herramientas para cuando llegue el momento de entrar… Pero al menos te entenderá y tú te sentirás escuchada, no?
    Un besazo, hermosa

  15. Madre mía, estoy en tu misma fase, con el peque colgado del pecho a cada momento, y no estoy yo para leñadores, taladradores ni romances.. y en estas estoy yo, cuando una amiga, que está en la misma fase puerperil que yo me dice que ya se ha tenido que hacer un predictor y todo…. tu post me ha ayudado a despertar del shock, pensaba que yo era la rara, y veo que la excepción es ella, que me la imagino saltando del armario empotrado haciendo el salto del tigre !

    • Jajajaj te diré que yo también conozco más de una que espera ansiosa el secado de puntos para cortar leña con pasión yo creo que es cuestión de prioridades o el momento que cada uno lo vive diferente.
      Bienvenida al club de cerrado temporalmente 😉

  16. Uffff, yo di a luz x tercera vez hace dos meses y medio y na de na. Ni ganas ni tiempo!!! Menos mal q maridîn es muy tranquilo y tamb llega muy cansado… No estamos xa esos menesteres!!!! Y eso q el pequeñajo ya duerme sus 5 horas seguidas… pero no, no hay ganas y menos con la lactancia..

  17. Uno de los mejores post que he leído en mucho tiempo en la blogosfera, tanto que no he podido dejar de comentar a pesar del coñazo que supone hacerlo desde el móvil.
    He pasado por eso mismo, igual que muchas. Es necesario que alguien lo cuente de forma tan abierta, porque estoy segura de que muchas mujeres pueden sentirse fatal con el tema. Lo bueno es que, tarde o temprano, acaba y todo vuelve a la normalidad, o casi.
    Maja, te has salido. Un besazo enorme

  18. Cuánta verdad y qué gusto poder leerla. Yo creo que por ahí pasamos casi todas. Y todos, claro. Es cuestión de tiempo y se no olvidarse del asunto, como bien comentas.
    Gracias por escribirlo. Así, las que lo estén viviendo se sentirán comprendidas. Mientras no se tale el árbol, todo va bien. Jajajaj

  19. No lo dudes peineta, este blog es totalmente terapeútico, deberían recetarlo las matronas porque dices LO QUE HAY. No te imaginas lo identificadísima que me siento cuando te leo, siempre. Yo lo he pasado muy mal con este tema porque mi pareja no lo entendía y al final casi que tenía que hacerlo “por no aguantarle”, al principio incluso con mucho dolor. Me arrepiento no haberme plantado mas y si es que no es que no pero llegas a convencerte de que el tiene razon y aunque sin ganas y muerta de sueño hay que ponerse a ello, en fins… ojala hubiera leído este post (y todos sus comentarios) antes!!

    • Creo que la peor parte de estas historias es lo del dolor, que considero que es un tema delicado y que muchas veces ellos no pueden llegar a entenderlo, yo en mi segundo parto no he tenido puntos y la diferencia es considerable. Con el monillo entre el suelo pélvico y el desgarro era algo que me daba hasta miedo….
      Gracias por tenerme como terapia me honra…
      Besos

  20. Amiga, cuando estaba embarazada de mi niña tenía las hormonas revolucionadas y me leía la primera de Grey, ¡qué risa con ese bombo que tenía! De eso hace dos años, los mismos que he tardado casi en recuperar el placer. No es cosa de seis meses, te lo aseguro. Lloraba de dolor. Me ayudaron en Dexeus, tienen un equipo de fisoterapeutas de suelo pélvico excelentes. Por suerte vuelvo a ser mujer. Paciencia y ánimos. Por cierto, ya me estoy leyendo la segunda parte 😉 de Grey.

    • Jajaaj eres un crack amiga, mira lo de embarazada y con Grey lo puedo entender, es más en el segundo trimestre la cosa suele ser puro deseo pero en el post….es un tema delicado. Confirmo lo de Dexeus y los fisioterapeutas fue el sitio donde yo también lleve a tratar mi dolorido suelo pélvico. Tu lee Grey que alguien tiene que dar rienda suelta a las sombras, yo prefiero lo tradicional, ya sabes camisa de cuadros y leñador fornido 😉
      Besos

  21. Que bueno que me tropiezo con este blog!!! Soy bimadre de dos pilluelos, el ultimo nacido hace 7 meses, aun estoy recuperando mis tiempos de sueño y tener dos hijos ahora lo siento un deporte extremo!! En los últimos días he venido pensando en este tema donde creía que yo era la rara pero veo que es una etapa normal de la maternidad y como toda etapa tiene su principio y su fin. Yo puse el letrero en mi bosque hace meses pero es un letrero que sólo yo veo porque el leñador aunque me comprende sé que quiere cortar su leña y le doy su razón pero ser madre me ha hecho cambiar mis prioridades y dedicarme al medio ambiente no es una prioridad alta al momento aunque confieso que eso me da miedo si en un futuro el leñador termina su espera en otro bosque….
    Yo seguiré con mi espera porque no tengo ni la cabeza, ni el tiempo, ni mi condición física al termino del día para esos menesteres, no sé si hago bien o mal pero seguirá siendo por un tiempo más una baja prioridad. Gracias por expresarte porque me hace parte de ese club y pude sacar mis sentimientos, un abrazo!!! 🙂

    • Uff mil gracias por estos comentarios, siento que yo me he desnudado pero vosotras conmigo. La maternidad tiene muchos daños colaterales y la pareja sufre muchos, pues ya sabes lo de cortar leña no es algo que sea fácil para todas.
      UN abrazo y aquí me tienes

  22. A medida que los niños crecen se multiplican las preocupaciones y como todo las relaciones cambian. Pasamos todo el día trabajando y corriendo y la verdad el cuerpo está para pocos trotes, eso si una alegría de vez en cuando te deja como nueva : ))
    Lo malo es que lo que antes era natural ahora conlleva una planificación.
    Como tu dices lo mejor es que la vida fluya y cada cosa se coloque en su sitio, hay tiempo para todo.

  23. A medida que los niños crecen se multiplican las preocupaciones y las relaciones cambian. Nos pasamos el día trabajando y corriendo y la verdad cuando llega el tiempo de relax el cuerpo está para pocos trotes, aunque una alegría de vez en cuando la deja a una como nueva : ))
    Lo peor es que lo que antes era espontaneo ahora requiere una planificación y al final da pereza.
    Como tu dices lo mejor es que la vida fluya y cada cosa vuelva a su sitio, al final hay tiempo para todo.

  24. Es la primera vez que comento, pero te llevo leyendo hace mucho, porque me identifico totalmente, soy bimadre, de un peque de 3 años y nena de 4 meses, y estoy totalmente de acuerdo, no hay quien entre en este bosque en estos momentos, aparte de las ganas, que no hay, cuando en el día a día sientes que llevas más carga tú, que a veces te sientes poco comprendida, que te gustaría que por ejemplo el padre, al mayor lo atendiera más, lo comprendiera porque también pasa por un momento de rebeldía porque le ha salido competencia, etc… Es tan dificil y tan cuesta arriba a veces, que solo me queda el consuelo de que no estoy sola y solo te puedo dar las GRACIAS por ser valiente y plasmar lo que muchas callamos.

  25. ¡¡Holaaaaaa!! Al final esta mañana entré a leer tu post, pero se me olvidó comentar… ¡¡¡Gracias por la dedicatoria compartida y la mención!!! ¡¡No hacía falta, mujer…!! Si aquí lo que andamos deseando todos es leerte y saber de ti, que andas recuperándote de lo tuyo… pese a textos como este que te salen de los hígados.

    Es un TEMA, este que comentas. A veces lamento haber abierto mi blog a la familia o conocidos, porque si no, yo también hablaría de mis cosillas, o de ciertos temas, con muuuchas más comodidad y sinceridad. Creo que todo se resume en tres palabras: DECISIONES, COMPRENSIÓN Y PAREJA.
    – La primera alude a que eso de tener críos, lo normal es que sea una DECISIÓN conjunta. De ambos, Y el resultado ya sabemos lo que da (lloran y se mean muchos pañales al día). Así que, cuando uno DECIDE tener críos, lo debería hacer conociendo los PROS y CONTRAS. Vale que a veces los CONTRAS, o muchos de ellos, la gente se los calla; la típica frase de: -“Si lo llego yo a sabeeeerr…”- Pero eso es puro mito; nadie renunciaría a sus bebés. Y es lo que hay… si vienen mal dadas, o épocas chungas, pues hay que apechugar, ya que vienen en el paquete de las DECISIONES que se tomaron.

    – La segunda, pues eso… COMPRENSIÓN, empatía… llámalo X. Chico, ponte en la piel de ella, y piensa por lo que está pasando. Lo que tú, pero con mil movidas físicas más. Y un mono colgando del cuello o las tetas, 24/7, de paso. Así ves que… chica, mira… es un rollo esta situación, pero tómate el tiempo que necesites. Y piensa también que seguramente hubo un tiempo en que a ella le gustó tanto eso de “cortar leña” como a ti. Y que en alguna parte de su interior, es algo que también está echando de menos.

    – Y por último… PAREJA. Tener un crío es un proyecto de familia. Y lo que mola, es montártelo con tu PAREJA. Y haya papelito de la iglesia o del juez mediante, o no lo haya… es algo en lo que merece gastar esfuerzos y sudores… y alguna lágrima también. E ir a muerte a por ello; y creer en ello; y desvivirte por ello. Porque sabes que cuando vengan bien dadas, volverán las sonrisas y satisfacciones, multiplicadas. ¿Que no tienes sexo una temporada, chico…? Bueno… Al menos nosotros podemos tirar de imaginación (o de páginas guarras en Internet), y darle a la motosierra en modo manual, para desfogarnos, de vez en cuando, y pasar los ratos. seguramente muchas de ellas, no puedan ni eso.

    En fin… Yo, no te cuento cómo estoy DE LO MÍO… pero que sepas que te entiendo… PERFECTAMENTE.

  26. Te debía el comentario por aquí… Muy identificada también. Recuerdo después del primer parto…la cosa volvió poco a poco sin demasiado problema. Pero ahora en plena sequía PRE bimaternidad… el tema me preocupa. Confiaré en que todo irá bien…que habrá comprensión y paciencia. Que de hecho la hay!!…pero aún así hay un sentimiento de culpa…que no acabo de quitarme de encima…(otro más sí!).
    Te comento hoy, con calma…ya desde casita 😉
    Suerte con lo tuyo, lo de casa y lo del curro. A darles caña, que no se diga!
    un besazo

  27. Pingback: Sexo, pañales y rock and roll | Mamá en el Siglo XXI

  28. Jajajajja. Te leo y me meo.
    Me siento identificada y digo poco.
    Desde que te he descubrí estando yo embarazada, muchas veces mando el enlace de tus entradas a unas amigas que están/aban preñadas también. No tienes desperdicio. Me encanta que no tengas pelos en la lengua. Las cosas como son y por su nombre. Me quito el sombrero.
    He de decir que más de una vez le he mandado también los enlaces a mi marido por si no entiende cuando le digo lo que le digo… Para ver si por éstas…
    Jajaja
    Ánimo con tus andaduras, y a seguir dándole!
    Un muxu!

    • Ay ama compartiendo mis locuras por todas partes, pues eskerrikasko menudo lujo, en fin yo creo que la maternidad es una gran experiencia pero tiene una parte oscura que con esta segunda experiencia tenía claro que quería contar porque así las cosas se digieren mejor y no hay tanto engaño entorno a ese mundo rosa que a veces es azul incluso negro.
      Muxus y ongietorri a mi loco blog

  29. Casi una semana desde que te leí y hasta ahora no había sacado un momento para comentar desde el ordenador, aunque con el móvil te haya releído pues lo has descrito tan bien… Como sabes yo sólo tengo uno, que ha cumplido los tres años en diciembre, así que mi situación es muy diferente a la tuya, pero aun así, lo has reflejado taaaaan bien. Te agradezco tanto estos post….

    A mí me tuvieron que sacar al peque con forceps, y eso supuso episiotomía, “con más puntos de los que hubiera querido” según la ginecóloga. Eso para mí se tradujo en meses y meses de dolor al intentarlo (porque con dolor no seguía) y cuando fui a la revisión una vez me vino la regla, que fue poco antes de cumplir mi hijo los cinco meses, y eso que todavía no había empezado a trabajar (gracias a las vacaciones del año anterior), se lo conté al ginecólogo, que me dio un lubricante. La cosa mejoró bastante, pero aun así parecía que ahí dentro había como cicatriz (y eso que el gine comprobó que estaba todo muy bien). Sería la lactancia, o yo que sé, pero vamos, que ni las seis semanas de rigor ni siquiera la baja maternal me fue suficiente a mí, y el caso es que como ya han comentado más arriba, a veces por no aguantarle (pues al menos el mío si está más de x sin ello se elevan las posibilidades de discusión) pues ale, y esperando que fuera rápido que a mí lo que me apetecía de verdad era tirarme en el sofá o leer un libro…

    Por supuesto los niños crecen, y todo es cuestión de tiempo y paciencia como bien dices, así que va pasando el tiempo y la cosa mejora, pero cada etapa tiene lo suyo y, por poner un ejemplo, ayer cuando me levanté de acompañar al peque para dormirse (lo que se traduce en un mínimo de tres cuartos de hora con la luz apagada haciéndome la dormida, intentando que no…) eran todavía las nueve y cuarto, y allí estaba en el sofá viendo un partido de fútbol. “Qué bien que se ha dormido tan rápido…” “¿Te importa que me ponga aquí a planchar?” “No no si ahora me voy” Y sí, se fue porque quise recoger un par de cosas y le pregunté qué tal le parecía el cambio y se marchó medio enfadado. Así que para un día que teníamos un ratito solos (pues va pronto a la cama ya que entra a las seis a trabajar) pues nos despedimos de mala manera, y la menda a planchar… Debo confesar aquí que todavía hoy (y me temo que por unos años todavía) siento envidia de mi marido, por hacer lo que le da la puñetera gana casi a cada momento, sin depender de un “amaaaaaaa, veeeeeeen”.

    • Laura mientras leo tu comentario pienso que a veces me paso de sincera con los post pero que me gusta ver que eso ayuda a que otras no se sientan mal, que los sentimientos son mutuos y que muchas situaciones son más comunes de lo que creemos, en fin mucho ánimo y por ahí dicen que la clave es irse un fin de semana lejos de la rutina y si el peque tiene tres años seguro que lo podéis intentar para todo lo demás aquí me tienes.
      Besos campeona

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