40 pintxos de ná

Reirse es algo que debería de ser obligatorio, casi como el respirar. Hace unas semanas publiqué un post sobre mis manias en el blog, nunca pensé que a 4 amigos míos blogueros y locos se les ocurriría replicarme y mandármelo por mail, recordándome mis famosas entrevistas peineteras. Según el cabecilla del comando las manías las tienen que decir tus amigos no tú, así que he decidido compartir con vosotros este documento matinal que he recibido y que me ha hecho no parar de reir.Estas son las cosas por las que merece la pena tener amigos, cuidarlos, que te soporten y que te conozcan demasiado bien, como para hacerte reir un jueves cualquiera  a primera hora de la mañana. Sigue leyendo

Tiempo de Cosecha

Mi amama solía decir aquello de “manos que no dan que esperaran “y “uno recoge lo que siembra”, todo esto con su buen acento vasco, era una mujer de campo y se le notaba y a pesar de no ser muy parlanchina, porque según ella para eso ya estaba yo y mi vena gitana, solía ser parca en palabras pero cargadas de mensajes. Nunca me dijo nada, a pesar de verme muchas tardes cerca de su delantal mientras pelaba las vainas o jugando a la brisca y los seises un sábado por la tarde, cuando sabía que mis “amigos” estaban en la plaza. Ella lo tenía claro, yo era muy diferente y ese pueblo no estaba hecho para una farandulera como yo, o no por lo menos en aquellos tiempos. Se fue como se vino, sin hacer mucho ruido y tras la estela de su hijo mayor, pero con el convencimiento de que había encontrado mi lugar y que bien poco me importaba lo que dijera el resto….y como buena amama con la tranquilidad de que al menos yo no me quedaría chica vieja. (Allí donde estés te digo que la cosa mejoró, que tienes dos bisnietos y una tercera de camino, que estamos los tres emparejados, pero….no hemos pasado por vicaría, ya nos conoces). Sigue leyendo

EL DÍA QUE NACÍ YO

BeFunky_la fotoQue planeta reinaría… Me llamo Nerea, ni pintxos ni peineta, y nací un 28 de septiembre de 1978, a la hora de comer (yo no me pierdo un ágape ni loca!!), soy vitoriana de nacimiento, giputxi de adopción, con sangre andaluza y ciudadana del mundo. Este viernes cumplo 34 añazos (esos de las primaveras era hasta los 30), o eso creo, sí, digo eso creo porque decidí dejar de contar a partir de los treinta, tonterías de féminas. Que no los cuente no significa que no los celebre. Llevo días intentando escribir este post, pero entre las hormonas mensuales y los gestos de cariño recibidos estos días en el blog me lo habéis puesto difícil.

Para la menda el día de su cumpleaños es un día especial, lo ha sido siempre y así lo recuerdo desde la infancia. Me acuerdo la ilusión que me hacia que me llamara toda mi familia peinetera para felicitarme, incluso mi abuela, me solía mandar paquetes desde peinetaland, con esos atadillos que hacía mi abuelo con cuerda, donde había algún traje o vestido mono confeccionado por ella y por supuesto mi ración de salchicha blanca y queso de cerdo, que gran regalo el vestir y el comer “pa mi vasquilla”. El año que me mando el vestido de gitana casi muerooooooooo, el aitona tuvo que hacer sesión fotográfica matinal.La familia pintxos siempre era cumplidora no había año que no tuviera regalo o paga, entre otras porque mi cumple coincide con las fiestas de Madri-Txikito y claro todos venían. Sigue leyendo