Sosteniendo la vida

Hace semanas que tengo una sensación que me invade o incluso me inunda y veo a mí alrededor. La palabra sería agotamiento, desanimo y falta de energía. Estamos sosteniendo la vida con unos hilos demasiados finos, con el miedo que se rompan al primer giro  y con la tensión de saber que son eso, simples hilos.

Mi nueva normalidad

Llevo días pensando que tengo el blog abandonado en plena temporada alta, pero si soy sincera tengo abandonadas tantas cosas de mi vida que ahora mismo la famosa lista de “ TO DO” las considero una guillotina. No paro de leer el término “nueva normalidad” y aunque la gente la describa yo no consigo ni verla ni vivirla. Estoy aún intentado salir de mi escafandra, mi escotilla se abre con ligereza para al salir me siento torpe, por no decir que no me queda oxigeno para caminar.

Que me cuente alguien como se hace esto….

Llevo días pensando si escribo o no y la razón es tan sencilla como la falta de entendimiento entre los seres humanos. Estos meses han pasado mucha factura, se mire por donde se mire y nuestras habilidades de diálogo se han mermado y sobre todo en ciertos ambientes. Pero hace días que miro el teclado pensando por qué no?? Es mi casa, mi rincón el lugar donde siempre he hablado y si lo hago con respeto quizás hasta pueda sentir que mis locuras pueden ser compartidas.

LO QUE EL CONFITADO HIZO EN MI

Ayer me di cuenta que estamos viviendo algo excepcional del cual no he dicho nada por aquí. También es verdad que no tengo muchas ganas de pronunciarme sobre ello porque es complejo, pero no dejar huella de algo histórico en mi blog personal me parecía que no estaba bien. Iba deciros eso de llevamos taitantos días “confitados” pero dejé de contarlos a los veintitantos. Que te escribo este texto en el peor de los momentos que he tenido hasta ahora, llevo 4 días que no veo la luz aunque me ponga una bombilla delante de la cara. Pero vamos que es lo normal, creo que más de la mitad de la población ha vivido este proceso como si estuviera en un parque de atracciones con pase Premium, subiendo y bajando sin control y dándolo todo o queriendo que sea la […]

NO SÉ HASTA QUE PUNTO COMPENSA

Este es un post personal que quería haber escrito antes de finalizar el año pero claro era pedirle peras al olmo. Pero bueno nunca es tarde si la dicha es buena. Llevo tiempo recibiendo un tipo de mensaje en redes sociales que me causa cierta preocupación. Principalmente porque tengo la impresión que el concepto trabajar en casa está sobre valorado.

ESTO EMPIEZA A SER INFUMABLE

Tengo un cabreo monumental y he decidió no perder el tiempo en hacer  tropecientos stories en instagram, que sé que son muy cómodos y que mucha gente los ve. Pero no tengo energía después de la neumonía y además creo que esta es mi casa, mi blog. Así quién quiera responder, dialogar o ensalzar su cabreo hacía mi opinión, lo podrá hacer de una manera escrita, espero que respetuosa y de cara  a todo el mundo.

De mayor quiero ser abuela

Desde que soy madre miro muchas cosas de mi vida con otras gafas y una de ellas ha sido tú. Me sabe mal saber que ya no estás y que no puedo decirte que a mis 40 empiezo a entender algunas cosas que no veía del todo.  Acabo de terminar de  ver un vídeo precioso donde tu bisnieto junto al resto de compañeros de curso hacen un homenaje a los” abuelos y abuelas”, esos seres maravilloso que habitan para siempre en nosotros.

Los años y los challenges

Este comienzo de año trae muchas reflexiones en mi vida. A finales del 2018 cumplí los temidos 40 y llevo estos meses analizando el origen de la dichosa crisis de los cuarenta, que tanto he oído. No negaré no haberla sufrido en cierta manera, pero me supongo que cada mujer es un mundo, sí he dicho mujer, según mi análisis a los hombres les llega  a los 50 y claro nos llevan 10 años de relajo mental. Es más esto mismo lo descubrí a los 30, cuando a muchas mujeres les entra el estrés/instinto de la maternidad a ellos hasta los 40 no les da mucho parreque.