Lo que las redes pararon

Hay días en que me pregunto cómo he conseguido dejar de tener tiempo para aquello que me gustaba, para aquello con lo que he disfrutado siempre o incluso aquello que siempre tuvo un valor añadido. Y lo he pensado justo al abrir el blog y darme cuenta que cada vez me cuesta más escribir de una manera consciente mis ideas o pensamientos. He dicho consciente sí, porque gente, la redes sociales también cortan alas….

Emprender, la palabra de moda

Hace meses que le doy vueltas  a este post y he tenido mis dudas sobre publicarlo o no. Principalmente porque como trabajo en redes sociales y el lema que se difunde es “felices cual unicornios” no quiero ser yo quién fastidie esta fiesta de palabrejas hispter y modernas. Pero resumiendo y con las palabras que todo el mundo conocer, hoy vengo hablaros del maravilloso mundo del autónomo o como dice mi pareja siempre “automono”, yo me lo guiso y yo me lo como. Que hoy en día se ha rebautizado con la palabra  emprender. No quiero desanimar a nadie con este post y estas reflexiones personales, así que si estás en plena fase de lanzarte a la piscina con tu proyecto personal, montada en un unicornio y teniendo un braimstorming de purpurina contigo misma, quizás es mejor que te vayas […]

Media docena de recuerdos

Me supongo que ahora soy incapaz de recordar lo que pasaba por mi cabeza hace exactamente 6 años o quizás sí…que como mucho me leerían mis amigas y 4 desconocidos pero jamás que el blog con aquel nombre enrevesado de Peineta, pintxos y mi monillo iba a ser parte importante de mi vida, de mi maternidad, de mis noches de locuras y falta de sueño. Que me iba a traer gente que traspasaría una pantalla y que me traería mil y una aventuras por las que merecería la pena hoy 6 años después seguir poniéndose detrás del teclado, aunque ahora lo haga a cara descubierta. Pero sigue teniendo el mismo componente clave, mi esencia y las horas intempestivas que le dedico a esta ventana al mundo particular que cree con mucha ilusión y pasión.

Confesiones de una futura náufraga

Llevo semanas que comienzo este texto y lo dejo en el escritorio del ordenador unos días y termino finalmente por borrarlo. El caso es que hoy me preguntaba la razón de hacerlo y me queda clara. Me siento desnuda de alma al escribir esto y de pensamiento, pero al mismo tiempo pienso que a veces compartir tus sensaciones, tus miedos y tus anhelos son una manera de superar barreras y ayudar a otros a romperlas. Esa fue siempre  la esencia de mi blog y así quiero que siga siendo. Así que he decidido que hoy no levanto mi trasero hasta que termine la hoja y de a guardar. Cierto es que quizás no sea el día para ponerme seria con eso de estar sentada, que desde mi experiencia familiar en bicicleta tengo las nalgas más doloridas que Induraín después del […]

Regálate un 2018 nuevo

Cada año digo que no voy a escribir en Navidades, pero al final no me resisto y termino haciéndolo. No escribiré sobre lo que pienso de la Navidad porque muchas veces os he dicho que creo que son fechas muy especiales para algunos y agridulces para otros. Yo he decidido vivirlas lo mejor posible, hacer que mis hijos las disfruten y amargármelas lo menos posible. Algunos años lo consigo otros me quedo a medias.

Lo mejor eres tú, siempre

Hace casi 8 años que fui madre por primera vez y hace 5 que tengo en un blog.  Durante ese periodo he visto peleas en el mundo maternal que te ponen los pelos de puntas, enfrentamientos y lecciones de vida sobre la crianza. Puede parecer una comedia surrealista pero ha llegado a ser casi un circo Romano. Por supuesto como buena novata caí más de una vez en el agujero de la discusión sin fondo y otros tantos en la del agujero de soy una mala madre. Por suerte llegó el día en que en cierta manera me resbalo el tema un poco bastante, primero porque los años me demostraron que el camino era largo y la lucha constante, y segundo porque me rodee de gente terapéutica.

HOY

Estoy que se me escapa el tres y no el tren. Estoy que cumplo años con la certeza de no haberlos vivido o saborearlos desde hace unos cuantos. Estoy que no me creo que el año que viene cumpla 40, si  yo hace poco estaba haciendo la matrícula de la universidad leñe!!!, eligiendo las de libre configuración con incertidumbre y cerrando bares.

Ya no recuerdo…

Ya no recuerdo cuanto hace que no escribía a mano, ni que abría esta libreta. Ya no recuerdo cuanto hace que no escribía sin pensar en la consecuencia, en la lectura o en el límite imaginario que me he puesto desde hace tiempo. Ya no recuerdo lo que es escribir sin pensar en el que dirán, en que opinarán o en como lo interpretarán.  Ya no recuerdo lo que era ser quien era sin que eso para algunos supusiera un lastre.

Las agujas del reloj

Me supongo que hay muchas cosas o momentos con los que no contabas al convertirte en madre, pero sobre todo no contabas con tener momentos donde el alma te pida parar el  reloj, porque la pena te apodera. Hoy escribo en la soledad de un piso sin ruido y en silencio, donde abro y cierro  cajas con la automaticidad que lo hago desde hace casi siete años cada 5 meses.

Ser padres modernos, y no morir en el intento

Cuando fui madre por primera vez creo que hay cosas que no llegué ni a pensar o tener en cuenta. Bastante hacía con sobrellevar la supervivencia del nuevo ser que había llegado a nuestras vidas dispuesto a poner todo patas arriba. Pero creció, con él llegó el colegio y con el colegio un anexo de cosas que ni winzip puede comprimir. Señores hoy vengo dispuesta a hacer terapia de madre descentrada. Abstenerse de leer todo aquel que sienta que educar y criar a sus hijos es coser y cantar.