NO SÉ HASTA QUE PUNTO COMPENSA

Este es un post personal que quería haber escrito antes de finalizar el año pero claro era pedirle peras al olmo. Pero bueno nunca es tarde si la dicha es buena. Llevo tiempo recibiendo un tipo de mensaje en redes sociales que me causa cierta preocupación. Principalmente porque tengo la impresión que el concepto trabajar en casa está sobre valorado.

ESTO EMPIEZA A SER INFUMABLE

Tengo un cabreo monumental y he decidió no perder el tiempo en hacer  tropecientos stories en instagram, que sé que son muy cómodos y que mucha gente los ve. Pero no tengo energía después de la neumonía y además creo que esta es mi casa, mi blog. Así quién quiera responder, dialogar o ensalzar su cabreo hacía mi opinión, lo podrá hacer de una manera escrita, espero que respetuosa y de cara  a todo el mundo.

De mayor quiero ser abuela

Desde que soy madre miro muchas cosas de mi vida con otras gafas y una de ellas ha sido tú. Me sabe mal saber que ya no estás y que no puedo decirte que a mis 40 empiezo a entender algunas cosas que no veía del todo.  Acabo de terminar de  ver un vídeo precioso donde tu bisnieto junto al resto de compañeros de curso hacen un homenaje a los” abuelos y abuelas”, esos seres maravilloso que habitan para siempre en nosotros.

Los años y los challenges

Este comienzo de año trae muchas reflexiones en mi vida. A finales del 2018 cumplí los temidos 40 y llevo estos meses analizando el origen de la dichosa crisis de los cuarenta, que tanto he oído. No negaré no haberla sufrido en cierta manera, pero me supongo que cada mujer es un mundo, sí he dicho mujer, según mi análisis a los hombres les llega  a los 50 y claro nos llevan 10 años de relajo mental. Es más esto mismo lo descubrí a los 30, cuando a muchas mujeres les entra el estrés/instinto de la maternidad a ellos hasta los 40 no les da mucho parreque.

Lo que las redes pararon

Hay días en que me pregunto cómo he conseguido dejar de tener tiempo para aquello que me gustaba, para aquello con lo que he disfrutado siempre o incluso aquello que siempre tuvo un valor añadido. Y lo he pensado justo al abrir el blog y darme cuenta que cada vez me cuesta más escribir de una manera consciente mis ideas o pensamientos. He dicho consciente sí, porque gente, la redes sociales también cortan alas….

Emprender, la palabra de moda

Hace meses que le doy vueltas  a este post y he tenido mis dudas sobre publicarlo o no. Principalmente porque como trabajo en redes sociales y el lema que se difunde es “felices cual unicornios” no quiero ser yo quién fastidie esta fiesta de palabrejas hispter y modernas. Pero resumiendo y con las palabras que todo el mundo conocer, hoy vengo hablaros del maravilloso mundo del autónomo o como dice mi pareja siempre “automono”, yo me lo guiso y yo me lo como. Que hoy en día se ha rebautizado con la palabra  emprender. No quiero desanimar a nadie con este post y estas reflexiones personales, así que si estás en plena fase de lanzarte a la piscina con tu proyecto personal, montada en un unicornio y teniendo un braimstorming de purpurina contigo misma, quizás es mejor que te vayas […]

Media docena de recuerdos

Me supongo que ahora soy incapaz de recordar lo que pasaba por mi cabeza hace exactamente 6 años o quizás sí…que como mucho me leerían mis amigas y 4 desconocidos pero jamás que el blog con aquel nombre enrevesado de Peineta, pintxos y mi monillo iba a ser parte importante de mi vida, de mi maternidad, de mis noches de locuras y falta de sueño. Que me iba a traer gente que traspasaría una pantalla y que me traería mil y una aventuras por las que merecería la pena hoy 6 años después seguir poniéndose detrás del teclado, aunque ahora lo haga a cara descubierta. Pero sigue teniendo el mismo componente clave, mi esencia y las horas intempestivas que le dedico a esta ventana al mundo particular que cree con mucha ilusión y pasión.

Confesiones de una futura náufraga

Llevo semanas que comienzo este texto y lo dejo en el escritorio del ordenador unos días y termino finalmente por borrarlo. El caso es que hoy me preguntaba la razón de hacerlo y me queda clara. Me siento desnuda de alma al escribir esto y de pensamiento, pero al mismo tiempo pienso que a veces compartir tus sensaciones, tus miedos y tus anhelos son una manera de superar barreras y ayudar a otros a romperlas. Esa fue siempre  la esencia de mi blog y así quiero que siga siendo. Así que he decidido que hoy no levanto mi trasero hasta que termine la hoja y de a guardar. Cierto es que quizás no sea el día para ponerme seria con eso de estar sentada, que desde mi experiencia familiar en bicicleta tengo las nalgas más doloridas que Induraín después del […]