Navidad pa que te quiero

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Alegría y alboroto ya llegó la Navidad y el perro piloto. Digo yo que quien inventó las Navidades lo que es antisocial no era, le gustaba el motrollón, aglometaciones y tenía cierta tendencia romana, por eso de las comilonas. Pues os recuerdo que solemos defender la dieta mediterránea, la vida slow y descubrir sitios con encanto (léase perdidos de la mano de Dios y sin gente). Sigue leyendo

Panera Peinetera

En el mes de noviembre se me ocurrió una idea loca en Instagram ,y bajo el nombre de “selección peinetera” os fui enseñando posibles regalos que en esta Santa Casa han sido un éxito o que estaban en mi posible liste de la compra. Para mi sorpresa, os gusto la idea e incluso tuve que buscar cual loca donde podíais comprar cosas que ya ni me acordaba de donde eran… (Ya sabéis que mientras pueda y esté dentro de mis posibilidades siempre respondo). Mi propuesta eran 20 fotos, con 20 ideas para pequeños, medianos y grandes que paso a enseñaros en diferentes collage para quienes no tengáis Instagram.

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Navidad modo on

Dicen por ahí que según pasa este puente la navidad llega a las casa. Arboles, belenes y postales navideñas inundan mis Redes Sociales. Las calles se iluminan y los escaparates cobran vida. La gente se amontona, las compras se multiplican y la tele se vuelve ñoña y repetitiva.Pero me van a perdonar porque yo no me he activado y he intentado que en mi casa tampoco lo hagan. El mes de diciembre para mí es importante porque cumplen años dos de los hombres de mi vida y luego de segundo plato son las navidades. Sigue leyendo

Hay estrella, sol y luna

Este año más que nunca se confirman mis sospechas que lo que yo pensaba era pasajero y meras circunstancias, empieza a ser un sentimiento real y duradero. Eso sí, no paro de preguntarme como puedo haber llegado a temer o evitar algo o incluso no amar una cosa que de pequeña y que durante toda mi juventud he vivido con ilusión, como son las navidades. A mí un villancico acompasado con una botella del anís del mono me gustaba más que a un tonto un pirulí. Y ahora a mis 36 añazos es pensar en las navidades y tener sensación que me va a salir urticaria. Yo, la reina de las celebraciones familiares, del alboroto y la fiesta…en que portal de Belén deje mi espíritu, en que botella de anís se quedó mi alegría y énfasis pero sobre todo como es posible recuperarlo, para que tus hijos sean capaz de vivir la mitad de lo que tu viviste??? Sigue leyendo