IBIZA gastronómica y disfrutona

Como os dije sin pausa pero sin prisa, pero voy publicando todo aquello que traje guardado de Ibiza en mi cámara, cabeza y estómago. Y hoy nos toca ponernos un poco gastronómicos, con la única desventaja que fotos tengo las justas, porque lo bueno de hacer vacaciones es que desconecté tanto que me tomé el tiempo de saborear y no fotografiar. Pero algo habemus, así que la mesa está servida, ¿Me acompañas?

Este viaje ha sido especial porque en cierta manera me ha hecho recordar el que hice hace casi 10 años. Y cuál fue mi sorpresa al descubrir que aquel restaurante casi camuflado y solo recomendado en aquella guía maravillosa que llevábamos, era ahora un lugar de referencia.  El restaurante Es boldado es un lugar donde el arroz se puede comer en mayúsculas, y el calamar ibicenco se trata con tanto amor que la experiencia es sublime.

Esta vez optamos por un arroz negro, que era meloso con un alioli especial que nos hizo tocar el cielo, un servicio esmerado y preocupado que a pesar de nuestra reserva a última hora se portó de lujo. Tiene unas vistas únicas y para los clientes una zona de chillout y hamacas con tu chupito de hierbas ibicencas y la maravillosa Isla de Es vedrà delante, es un paraíso.

El segundo sitio donde toque el cielo es un pequeño chiringuito de playa en una cala perdida del norte, donde hay que reservar con días de antelación vía telefónica por la mañana a primera hora o a la noche, porque allí no hay cobertura (el paraíso y la desconexión existe). Los dueños del chiringuito de  Cala  Xuclar lo tienen claro: pescado del día recién pescado, bien cocinado y acompañado de cosas de la tierra muy bien tratada y cocinada. Atención amable y cercana, precio ajustado a la calidad con postres caseros y oferta de vinos.

Nosotras optamos por ir a él en lugar de al conocido bigotes, y os prometo que no sólo no nos defraudo, sino que alucinábamos de lo bien que estábamos comiendo. Está en el norte, luego podéis acercaros al mercado de las Dalias y si además veis el atardecer en benirrás puede ser un día redondo. Nosotras  veníamos de disfrutar del SPA de Na Xamena, ese día subí al cielo.

Siguiendo con la mesa y el disfrute, os animo a acercaros al Cala Bassa Beach Club, tomamos un Gin-Tonic al atardecer exquisito, lo mismo que  Amante Ibiza, lugar espectacular para tomar un combinado o picar algo y estar casi en el limbo. En un rincón guardado de la isla, donde tumbarse y disfrutar del momento es algo unido.

Por cierto ni se os ocurra volver sin probar el maravilloso alioli que hacen en la isla, acompañado con pan y aceitunas. Os veo en la siguiente toma de Ibiza, mientras ya me contaréis si conocíais alguno de estos si me recomendáis alguno por si vuelvo a la isla.

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