Confesiones de medio noche

El tiempo pasa, bueno más bien vuela, y de repente te ves delante del teclado sin poder contar lo que quieres o sencillamente haciéndolo de otra manera. Tu bitácora personal que hace casi 5 años nació con brío, energía y descaradamente atrevido se vuelve un lugar más calmado y sosegado. Eso a veces te entristece y otras te hace pensar en la evolución.

Miedo escénico

Y de repente llegó el día, y te encuentras sentado delante de una persona que te dice que escribas lo que quieres hacer, lo que sabes hacer, en que eres talentosa. En eso momento ves como te vas haciendo más y más pequeña en la silla, aunque te vengas arriba con tu verborrea e intentes auto-venderte ese humo que ni tú misma te crees.

Esta semana

Esta ha sido una semana intensa donde las haya, en realidad septiembre llegó pisando fuerte y sin dejar mucho aire que respirar. Hasta el punto de vivir situaciones extremas y no tener tiempo ni a digerirlas. La vida es una obra de teatro dentro del género de la improvisación, donde nunca sabes que personaje va a cambiar de rol, o va desaparecer de repente, o que palabras elegir para que la obra siga para adelante. Esta última semana me he dado cuenta que en un mismo día puedes vivir tantas emociones diferentes que no te dé tiempo a saborearlas o escupirlas. Pero que hay que vivirlas con intensidad y no desaprovechar ni un minuto, nunca sabes cuándo vendrá el regidor de la obra a buscarte y decirte que ya se acabó tu papel.

Las palabras no se las lleva el viento

Me supongo que hace casi 4 años cuando abrí este blog nunca pensé en que no todo el mundo entendería la filosofía, razón y maneras que iba a tener esta bitácora personal, donde principalmente mediante el humor o el dramatismo he querido plasmar mi día a día como madre, mujer y ciudadana del mundo.

Pa tras como los cangrejos

Hace días que miro las noticias con escepticismo y me preocupa pensar que estoy siendo una ciudadana más desencantada. Me da miedo, terror, porque si hay algo por lo que siempre he querido luchar y pensar es pensar que se puede mejora, tener un país mejor. El hecho de no tener gobierno no es algo que me preocupe, es más, puede hasta que no me disguste pero está claro que todo esto es señal de estancamiento político o no?. El caso es que hoy he pedido a doña Peineta y madre de las criaturas que me deje un rato el blog y aquí viene Pintxos  y su pluma a hablar del país.

A Belen pastores y a las urnas también

Después de mucho tiempo vuelvo a aparecer por estos lares, porque Pintxos no podía quedarse en la sombra mientras este país se juega su futuro, el de sus hijos, el de sus abuelos y el de los venideros. Señores el 20 de diciembre pueden ir a ver Belenes, pero antes pasen por las urnas que en este país hace años que algunas tocan la zambomba y otros esperamos que no roben el carbón de los reyes.

LA MAREA QUE ARRASÓ EL BOSQUE

Cuenta la leyenda que había un fornido leñador que tenía el hábito de ir a cortar leña con mucha frecuencia, hasta que un día al llegar a su coto privado se encontró un cartel que ponía “cerrado temporalmente por maternidad”…. Pues eso señores hablemos de sexo o mejor dicho y más concretamente de la pareja y todos su daños colaterales en ese gran proceso que es la maternidad.

La madre, el padre y el espíritu santo

Hoy martes y trece ni te cases ni te embarques pero este 13 de enero normal para muchos, hubiera sido ese día en el que yo como madre me tocaría renunciar a la crianza directa de mi hija. Sí señores, hoy a escasos tres meses y poco se acaba mi “maravillosa baja de maternidad” made in Spain. Ese país donde prima la conciliación, la igualdad, la vida familiar y el desarrollo del ser humano y la familia. Por suerte me quedan pendientes las vacaciones del año pasado y voy a poder alargar un mes pero no siempre ocurre. Al monillo lo dejé sin saber el color de sus ojos…porque a los gobernantes de este país se les olvida que los niños durante sus primeros meses comen  y duermen principalmente, a parte de hacer cacas radioactivas, tener cólicos, pedir teta más […]

Hay estrella, sol y luna

Este año más que nunca se confirman mis sospechas que lo que yo pensaba era pasajero y meras circunstancias, empieza a ser un sentimiento real y duradero. Eso sí, no paro de preguntarme como puedo haber llegado a temer o evitar algo o incluso no amar una cosa que de pequeña y que durante toda mi juventud he vivido con ilusión, como son las navidades. A mí un villancico acompasado con una botella del anís del mono me gustaba más que a un tonto un pirulí. Y ahora a mis 36 añazos es pensar en las navidades y tener sensación que me va a salir urticaria. Yo, la reina de las celebraciones familiares, del alboroto y la fiesta…en que portal de Belén deje mi espíritu, en que botella de anís se quedó mi alegría y énfasis pero sobre todo como […]

Un cierre inesperado con un adiós acompasado

Si hay un post con el que no contaba, ese era este, nunca pensé verme escribiendo esto o no ahora, pero el wassap de mi padre, aitona para todos vosotros me ha hecho que las pocas hormonas que me quedan del preñamiento me pidan transmitir mi melancolía o sensación agridulce. Y me supongo que con la esperanza que si algún día lo leen, mis padres, sea una manera de hacerles mi pequeño homenaje.